Las personas con arteritis de células gigantes o con vasculitis asociadas a anticuerpos anticitoplasma de neutrófilos, presentan un riesgo significativamente mayor de hospitalización por neumonía en comparación con la población general, especialmente durante los primeros años posteriores al diagnóstico.
El artículo publicado en la revista Rheumatology * evalúa la incidencia acumulada de hospitalización por neumonía en pacientes con arteritis de células gigantes (ACG) o vasculitis asociadas a anticuerpos anticitoplasma de neutrófilos (ANCA) con el fin de precisar la magnitud del riesgo asociado a dichas enfermedades inflamatorias sistémicas.
El estudio analiza casos obtenidos del Registro Nacional de Pacientes de Dinamarca (Danish National Patient Registry) diagnosticados entre 2000 y 2021 y evalúa la evolución temporal del riesgo en su relación con tratamientos inmunosupresores y comorbilidades.
Los autores indican que tanto la ACG como la ANCA presentan un aumento sostenido del riesgo de hospitalización por neumonía al año, a los dos y a los cinco años del diagnóstico, y que la presencia de comorbilidades y el tratamiento inmunosupresor incrementan dicho riesgo, lo que resalta la necesidad de implementar estrategias preventivas específicas.
Inflamación sistémica e infecciones
Las vasculitis sistémicas están asociadas con el riesgo aumentado de infecciones por efectos de la propia enfermedad y de los tratamientos inmunosupresores utilizados.
Diversos estudios documentaron el marcado aumento de infecciones, en particular neumonía, con mayor impacto durante las fases iniciales de la enfermedad, aunque el uso prolongado de glucocorticoides también contribuye al riesgo a largo plazo. La neumonía por Pneumocystis jirovecii representa una complicación grave en pacientes inmunocomprometidos, especialmente bajo tratamiento con altas dosis de corticoides.
Los cambios recientes en las estrategias terapéuticas para ACG y ANCA orientados a optimizar la inmunosupresión y reducir efectos adversos, podrían haber modificado el perfil de riesgo infeccioso. Sin embargo, la evidencia actual que evalúa el impacto en períodos cercanos continúa siendo limitada, situación que justifica la necesidad de nuevos análisis poblacionales.
Diseño y muestra
El trabajo incluyó una cohorte danesa basada en registros sanitarios correspondientes al período 2000 a 2021; los datos, emparejados con población general, procuraron estimar el riesgo de hospitalización por neumonía a 1, 2 y 5 años en pacientes con ACG y ANCA.
Cada integrante de la cohorte identificada mediante diagnósticos hospitalarios y prescripciones, fue emparejado con hasta diez controles que contemplaban edad y sexo.
El desenlace principal correspondió a la neumonía hospitalaria y comorbilidades como enfermedad pulmonar crónica, diabetes, insuficiencia renal, enfermedad cardiovascular, obesidad y cáncer.
La utilización del método de pseudobservaciones estimó la incidencia acumulada, diferencia de riesgo absoluto y relativo, con ajuste por edad e inclusión de la muerte como complicación adicional. Los autores también exploraron tendencias temporales por períodos caracterizados con cambios terapéuticos relevantes.
El estudio de casos y controles para análisis secundario evaluó la influencia de comorbilidades y tratamientos inmunosupresores recientes; por su parte, la posibilidad de neumonía incluyó glucocorticoides, rituximab y ciclofosfamida.
Evidencias obtenidas
En la cohorte de GCA, el 66,3% de las mujeres (edad media de 73,4 años) mostraron mayor prevalencia de enfermedad cardiovascular, enfermedad pulmonar crónica y antecedentes de neumonía que los controles. Eel 47,8% de las personas con ANCA eran mujeres de 61,2 años en promedio, con más antecedentes de neumonía, enfermedad renal crónica y pulmonar.
La incidencia acumulada de hospitalización por neumonía en GCA fue 6,0% a 1 año, 9,4% a 2 años y 17,6% a 5 años, con diferencias absolutas frente a controles de 3,0%, 3,8% y 5,3%. En ANCA, los porcentajes alcanzaron 12,6%, 17,9% y 28,3%, con diferencias de 10,4%, 14,1% y 20,4%. El riesgo relativo disminuyó con el tiempo, pero mantuvo significativa elevación en ambas cohortes.
Los pacientes con ANCA presentaron mayor susceptibilidad a infecciones oportunistas, como P. jirovecii y Pseudomonas aeruginosa, en comparación con GCA y controles. En los dos grupos las comorbilidades y ciertos tratamientos inmunosupresores mostraron asociación significativa con la hospitalización.
Los investigadores señalan no haber observado en los últimos años cambios de importancia en las tendencias temporales de internación, incluso durante el período posterior a la introducción de inhibidores de IL-6 en GCA, citocina proinflamatoria clave en la respuesta inmune y en procesos inflamatorios crónicos.
Determinantes del riesgo
El estudio considera que una de las principales razones del mayor riesgo de hospitalización por neumonía en pacientes con GCA y ANCA es el uso intensivo de tratamientos inmunosupresores, cuya máxima intensidad suele concentrarse en los primeros seis meses de terapia.
La disfunción inmunológica, propia de la fase más activa de la enfermedad, representaría otro factor incidente del elevado riesgo inicial de neumonía, por su capacidad de poner en juego la defensa del sistema inmune frente a microorganismos.
El análisis de los datos también determina la importancia de implementar una profilaxis dirigida contra P. jiroveciien en pacientes de alto riesgo.
Los autores señalan que la información obtenida a partir de los registros clínicos utilizados para el estudio podría constituir una potencial fuente de error en la clasificación diagnóstica, sumada a la ausencia de información detallada sobre la actividad de la enfermedad, la dosis acumulada de glucocorticoides y otros tratamientos inmunosupresores. Sin embargo, destacan que el diseño poblacional, el gran tamaño muestral y el seguimiento prolongado fortalecen la validez de los resultados.
Conclusiones
Los pacientes con GCA y, en mayor medida, ANCA presentan un riesgo sustancialmente aumentado de hospitalización por neumonía en comparación con la población general, especialmente durante los primeros años posteriores al diagnóstico. La presencia de comorbilidades y el uso reciente de terapias inmunosupresoras incrementaría el peligro.
El conjunto de los hallazgos refuerzan la necesidad de una vigilancia clínica estrecha y estrategias preventivas específicas que faciliten la disminución de la carga de infecciones graves en pacientes con vasculitis sistémicas.
* Rheumatology
Risk of hospitalization with pneumonia in patients with giant cell arteritis and anti-neutrophil cytoplasmic antibody associated vasculitis
Sørensen, M. E. R., Cordtz, R., Duch, K. S., Stilling-Vinther, M., Dreyer, L., Kirk, K. F., Holland-Fischer, M., Kristensen, S.
29 de octubre de 2025
DOI: 10.1093/rheumatology/keaf564
