Noticia biomédica en proceso de supervisión editorial; 15 de marzo, aSNC
Por Juan Carlos Dechac, columnista y editor especializado de SIIC.
El riesgo de suicidio de una mujer podría verse influenciado por antecedentes similares de parientes de primer grado femeninas, efectos específicos del sexo derivados del entorno familiar compartido y posiblemente otros de alcance social.
El amplio estudio poblacional publicado por la revista BMJ Mental Health * indaga las diferencias observadas en las conductas suicidas según los géneros, para encontrar las razones de la mayor mortalidad masculina aunque las mujeres intenten suicidarse aproximadamente el doble de veces.
En todo el mundo, alrededor de 700.000 personas mueren por suicidio cada año, con notables diferencias genéricas en las cantidades de intentos previos y muertes. Sin embargo, queda por dilucidar hasta qué punto las diferencias son influenciadas por factores genéticos.
Para profundizar el tema, el estudio recurre a los registros de población suecos que abarcan ingresos hospitalarios, diagnósticos de especialistas y la causa de muerte de más de 3 millones de personas nacidas entre 1963 y 1998, con la inclusión de los datos correspondientes a sus padres, hermanos de padre y madre y hermanastros.
El seguimiento de salud mental y cualquier intento de suicidio comenzó a los 10 años para terminar a finales de 2019, cuando la persona habría tenido al menos 21 años.
Al final del período, casi la mitad de la cohorte de nacimientos eran mujeres (49%) con edades de toda la cohorte que oscilaban entre los 21 y los 57 años y diferencia mínima entre los sexos.
Intentos de suicidio y autolesión
En total, 89.278 personas (3%) habían intentado suicidarse al menos una vez, de las cuales más de la mitad (55%) eran mujeres; por otra parte, 126.411 (alrededor del 4%) habían padecido autolesiones, siendo el 50% mujeres.
En los intentos de suicidio, las mujeres registraron 3,3% frente a 2,6% de hombres. Sin embargo, la diferencia de género en la proporción de autolesionados la relación alcanzó cifras reducidas en torno al 4%.
Los intentos de suicidio prevalecieron en los individuos con trastornos psiquiátricos en comparación con quienes no los padecían: 76 % frente a 15 %; también fueron más frecuentes en las mujeres que intentaron suicidarse respecto a los hombres que lo hicieron.
Los riesgos de suicidio en las familias
Para evaluar la agrupación familiar, los investigadores se centraron en cinco tipos de relaciones familiares: madre-hijo, padre-hijo, hermanos de padre y madre, medio hermanos maternos y medio hermanos paternos.
En total, incluyeron en los análisis de riesgo familiar 3.653.013 pares madre-hijo, 3.477.548 pares padre-hijo, 4.992.249 pares de hermanos completos, 908.740 pares de medio hermanos maternos y 1.164.125 pares de medio hermanos paternos.
En ambos sexos, el riesgo de intento de suicidio se concentraba en el seno de las familias, siendo mayor entre familiares de personas que lo habían intentado comparados con quienes no lo habían hecho. La diferencia fue particularmente evidente en las parejas madre-hijo, vínculo en que el riesgo superaba el triple.
Además, fue mayor entre los parientes de primer grado que en los parientes de segundo grado (medio hermanos).
El mayor riesgo (casi cuatro veces superior) se observó en las hermanas. En general, los riesgos crecieron en las parejas madre-hija y las hermanas que entre las parejas padre-hijo y hermanos. Los autores observaron una mayor concentración de intentos de suicidio entre familiares del mismo sexo que entre familiares de distinto sexo.
Genética y entorno compartido
Para medir la influencia de los factores genéticos, los investigadores incluyeron 2.143.644 pares únicos de hermanos completos y 343.075 pares únicos de medios hermanos maternos.
El análisis de la muestra demostró que una proporción considerable (42%) del riesgo de intento de suicidio era hereditaria, sin diferencias significativas entre sexos. Los factores ambientales compartidos se asociaron con una proporción pequeña, pero estadísticamente significativa, del riesgo (alrededor del 4%).
El riesgo genético de moderado a fuerte asociado a los trastornos psiquiátricos, constituyó el vínculo más fuerte en los casos de abuso de sustancias.
Limitaciones y fortalezas del estudio
Los investigadores reconocen que el estudio observacional les impidió extraer conclusiones definitivas sobre causa y efecto., así como la relativa juventud de las personas nacidas en Suecia o que emigraron al país durante su infancia, limita la aplicación de sus resultados a otros grupos.
Para los autores, las implicancias del estudio revelan complejas influencias genéticas y ambientales en los intentos de suicidio; sin embargo, no respaldan la hipótesis de que los factores genéticos expliquen la mayor incidencia de intentos de suicidio en mujeres. Factores no genéticos, como las interacciones hormonales, neurobiológicas y ambientales, podrían ser la base de las vulnerabilidades específicas de cada sexo ante los intentos de suicidio.
Aunque la heredabilidad general de los intentos de suicidio no difirió según el sexo, la mayor vinculación familiar de las mujeres y las parientes de primer grado, sugiere posibles efectos específicos del sexo del entorno familiar compartido, sin perder de vista otros factores sociales.
Por último, el estudio remarca que si bien los factores genéticos influyen significativamente en el riesgo de intento de suicidio, no explican en su totalidad las diferencias entre sexos, situación que subraya la necesidad de investigar los factores no genéticos y las interacciones de genes y ambiente.
* BMJ Mental Health
Sex differences in familial risk and genetic components of suicide attempts: a register-based cohort study in Sweden
Thuy-Dung Nguyen, Tong Gong, Kejia Hu, Ralf Kuja-Halkola, Karen Borges, Agnieszka Butwicka, Isabell Brikell, James J Crowley, Zheng Chang, Brian M D’Onofrio, Henrik Larsson, Paul Lichtenstein, Christian Rück, Cynthia Bulik, Fang Fang, Patrick Sullivan, Yi Lu
10 de marzo, 2026
doi: 10.1136/bmjment-2025-302082
Filiación del primer autor:
Department of Medical Epidemiology and Biostatistics, Karolinska Institutet, Estocolmo, Suecia
