Noticia biomédica actualizada a las 17:05hs; aSNC (27/3)
El tratamiento de la enfermedad periodontal asociada a mayor riesgo cardiovascular mejora los resultados de las mediciones de presión arterial, colesterol HDL y marcadores inflamatorios.
El artículo publicado en la revista Circulation * analiza la relación entre la enfermedad periodontal y la enfermedad cardiovascular aterosclerótica (ECVA). Desde la declaración científica de la American Heart Association en 2012, la evidencia de la asociación ha crecido de manera sustancial. La presente actualización suma información reciente sobre su posible vínculo, los mecanismos fisiopatológicos involucrados y el impacto del tratamiento periodontal sobre los resultados cardiovasculares.
Periodontitis en contexto
La ECVA comprende un conjunto de afecciones crónicas originadas por la formación de placas en la pared vascular, que incluyen cardiopatía isquémica, enfermedades cerebrovascular y arterial periférica; constituyen la principal causa de mortalidad a nivel mundial, con elevada carga de infartos de miocardio y eventos cerebrovasculares con elevados costos para los sistemas de salud.
La identificación de factores de riesgo y el desarrollo de estrategias efectivas de prevención y tratamiento resultan fundamentales para abordar el problema.
La enfermedad periodontal es una patología inflamatoria crónica multifactorial iniciada con inflamación gingival inducida por biopelículas bacterianas; puede progresar hacia la destrucción de los tejidos de sostén dental y la pérdida dentaria. La alta prevalencia global que incluye una proporción considerable de casos severos, aumenta con la edad y en contextos de vulnerabilidad social, condiciones que la transforman en un problema de salud pública relacionada con la distribución desigual asociada a factores socioeconómicos.
El vínculo periodontal-cardiovascular
La enfermedad periodontal y la ECVA comparten factores de riesgo, pero también presentan una asociación independiente mediada por mecanismos directos e indirectos. Entre los primeros, la bacteriemia originada en tejidos periodontales inflamados permite la diseminación de patógenos hacia la circulación, comportamiento que induce inflamación sistémica, disfunción endotelial y favorece la aterogénesis. De manera indirecta, la inflamación crónica sistémica, evidenciada por el aumento de marcadores como proteína C reactiva y citoquinas proinflamatorias, contribuye a la progresión de la enfermedad vascular, sumado a los fenómenos de reactividad cruzada inmunológica, activación plaquetaria y estados protrombóticos, así como a la disbiosis del microbioma oral, cuyos patógenos han sido detectados en placas ateromatosas. Además, factores genéticos compartidos contribuirían a la susceptibilidad de las enfermedades.
Aunque la evidencia todavía impida establecer una relación causal definitiva, el conjunto de los mecanismos descriptos apoyan un vínculo biológico plausible entre enfermedad periodontal y ECVA, .
Evidencia clínica de la asociación
Las manifestaciones clínicas compartidas incluyen cardiopatía coronaria, infarto de miocardio y evento cerebrovascular, así como enfermedad arterial periférica observada tanto en eventos clínicos como en alteraciones subclínicas, incluyendo aumento del grosor íntima-media carotídeo, disfunción endotelial y mayor rigidez arterial.
El vínculo, en parte, reside en la inflamación sistémica de bajo grado generada por la enfermedad periodontal, que modula otros factores de riesgo tradicionales y contribuye a la progresión de la aterosclerosis. Además, la asociación involucra a otras condiciones como fibrilación auricular, insuficiencia cardíaca y enfermedades cardiometabólicas.
Aunque la evidencia respalda una relación consistente, la coexistencia de factores de riesgo compartidos y la falta de estudios longitudinales limitan la confirmación de una relación causal.
Impacto del abordaje periodontal
El tratamiento de la enfermedad periodontal, principalmente mediante intervenciones no quirúrgicas como higiene oral, raspado y alisado radicular y uso de antibióticos, reduce la carga bacteriana y la inflamación local, con impacto sobre marcadores sistémicos asociados al riesgo cardiovascular. Diversos ensayos clínicos y estudios observacionales muestran mejoras en proteína C reactiva, perfil lipídico, función endotelial y control glucémico, con efectos más evidentes en pacientes diabéticos o con enfermedad cardiovascular previa.
Sin embargo, los estudios que evalúan eventos clínicos mayores, como infarto de miocardio o accidente cerebrovascular, presentan resultados inconsistentes y con limitaciones metodológicas, sin evidencia concluyente sobre un beneficio directo del tratamiento periodontal en la prevención primaria o secundaria. En conjunto, la evidencia sugiere beneficios sobre variables intermedias, pero aún no permite confirmar un impacto claro en desenlaces cardiovasculares.
Desafíos científicos
Para esclarecer con mayor precisión el vínculo mecanícista entre la enfermedad periodontal y la ECVA, los autores consideran necesario aumentar los estudios en la población pediátrica que incluyan diseños longitudinales abarcativos de la infancia hasta la adultez y evaluaciones de los tratamientos periodontales en las variables intermedias y eventos cardiovasculares.
Las técnicas de aleatorización mendeliana, basadas en el uso de variedades genéticas, podrían aportar mayor claridad a la relación, en vista de que la demostración causal aún no es clara, pese a la evidencia de la asociación entre ambas enfermedades.
Estudios de intervención con diseños más rigurosos permitirán determinar el efecto a largo plazo del tratamiento periodontal sobre la progresión y los desenlaces de la ECVA.
Relevancia clínica
El control de la salud periodontal adquiere relevancia en pacientes con diabetes, hipertensión, obesidad, tabaquismo y otros factores de riesgo. El seguimiento odontológico y el manejo especializado deben formar parte del enfoque integral de la salud en tales personas que podrían beneficiarse con la reducción de la inflamación ocasionada por la enfermedad periodontal.
Limitaciones de las evidencias
Los autores reconocen la necesidad de realizar estudios longitudinales y ensayos clínicos que evalúen tanto marcadores inflamatorios como eventos cardiovasculares, junto con investigaciones que profundicen los estudios de las vías biológicas involucradas. Además, el análisis de factores sociales, poblaciones pediátricas y marcadores subclínicos, así como consideran clave el desarrollo de nuevas herramientas diagnósticas para comprender mejor la relación y orientar estrategias de prevención e intervención.
* Circulation
Periodontal Disease and Atherosclerotic Cardiovascular Disease: A Scientific Statement From the American Heart Association
Tran, A. H., Zaidi, A. H., Bolger, A. F., Del Brutto, O. H., Hegde, R., Patton, L. L., Rausch, J., Zachariah, J. P
y la participación de:
American Heart Association Cardiovascular Disease Prevention Committee of the Council on Lifelong Congenital Heart Disease and Heart Health in the Young; Council on Clinical Cardiology; Stroke Council; Council on Basic Cardiovascular Sciences; Council on Cardiovascular and Stroke Nursing.
Vol 153, Num 6; 10 de febrero, 2026 (informe impreso)
https://www.ahajournals.org/toc/circ/153/6
Aclaración de aSNC:
La declaración fue aprobada por el Comité Científico y Coordinador de la Asociación Estadounidense del Corazón (American Heart Association) el 27 de agosto de 2025 y por el Comité Ejecutivo el 8 de diciembre de 2025
