David Rojas Martínez, bioquímico, Universidad Nacional de Córdoba; redacción periodística objetiva, aSNC
La asociación independiente de lipoproteína(a) y calcio coronario con el riesgo de enfermedad cardiovascular refuerza el índice de calcio como procedimiento de estratificación.
El artículo publicado en la revista Journal of the American College of Cardiology (JACC) * analiza la utilidad del calcio coronario en la evaluación del riesgo de enfermedad cardiovascular aterosclerótica en individuos con niveles elevados de lipoproteína(a) [Lp(a)].
Según sus autores, el estudio con más de 15 años de seguimiento, representa el mayor abordaje de la interacción de Lp(a) y calcio coronario (CAC) en eventos de enfermedad cardiovascular aterosclerótica (ECVA).
Ambos factores se asociaron de forma independiente con el riesgo de ECVA y enfermedad coronaria sin interacción multiplicativa. Al evaluar la conjunción, los autores advirtieron mayor riesgo con las elevaciones independientes de la Lp(a) o CAC, siendo aún superior cuando los dos aumentaban.
Los pacientes con CAC 0 pero Lp(a) >50 mg/dL, quedaban expuestos a un mayor riesgo relativo en comparación con quienes registraban Lp(a) ≤50 mg/dL; sin embargo, persistió el mantenimiento bajo de la tasa absoluta de eventos con resultados consistentes por edad y sexo.
Los hallazgos sugieren que la puntuación de CAC continúa siendo útil para la evaluación del riesgo de los individuos con Lp(a) elevada y también proporciona información para disminuir el de ECVA.
Lp(a) y riesgo cardiovascular
La Lp(a) constituye una lipoproteína similar a LDL, con base genética y asociación causal con la aterosclerosis, presente en alrededor del 20% de la población general.
Pese al fuerte vínculo con la ECVA, su marcada heterogeneidad clínica entre individuos con niveles elevados, resalta la necesidad de herramientas que permitan una mejor estratificación del riesgo en la población afectada.
El índice de CAC obtenido mediante tomografía computarizada cardíaca, representa una herramienta robusta para la predicción de eventos cardiovasculares en individuos asintomáticos. Sin embargo, la relación con los niveles elevados de Lp(a) y CAC presenta resultados inconsistentes, posiblemente vinculados a diferencias de las poblaciones estudiadas o a la tendencia asociativa de la Lp(a) con las placas no calcificadas.
Ensayos previos sugieren independencia entre ambos marcadores, aunque con incertidumbre respecto al riesgo en individuos con CAC igual a cero.
Detalles de la investigación
El estudio utilizó una cohorte combinada de participantes provenientes de cuatro ensayos prospectivos estadounidenses: MESA (Multi-Ethnic Study of Atherosclerosis), CARDIA (Coronary Artery Risk Development in Young Adults), FHS-OS (Framingham Offspring Study) y JHS (Jackson Heart Study).
Los períodos de seguimiento para eventos cardiovasculares varió en las cohortes de los ensayos: hasta 2020 en MESA y FHS-OS; 2022 para CARDIA; 2014 en el caso de JHS, con un seguimiento promedio de 15 años.
La inclusión contempló participantes con datos disponibles de Lp(a), CAC, factores de riesgo cardiovascular y seguimiento de eventos.
Las variables comprendieron cohorte de origen, edad, sexo, etnia, índice de masa corporal, nivel educativo, diabetes, tabaquismo, hipertensión, antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular, presión arterial sistólica y diastólica, colesterol total, colesterol HDL, colesterol LDL calculado, triglicéridos, uso de antihipertensivos y tratamientos hipolipemiantes.
Los desenlaces principales incluyeron enfermedad coronaria y enfermedad coronaria más accidente cerebrovascular fatal y no fatal.
Las comparaciones de los participantes utilizaron los niveles de Lp(a) y CAC mediante pruebas estadísticas apropiadas; los autores también garantizaron la evaluación y realización de las interacciones de edad y sexo, así como también los análisis estratificados.
Evidencias obtenidas
El estudio abarcó 11.319 participantes, distribuidos en cuatro grupos según niveles de Lp(a) y CAC:
CAC = 0 con Lp(a) ≤50 mg/dL; CAC = 0 con Lp(a) >50 mg/dL; CAC >0 con Lp(a) ≤50 mg/dL; CAC >0 con Lp(a) >50 mg/dL.
Los niveles elevados de Lp(a) y CAC >0 mostraron asociación con mayor riesgo de eventos de ECA y enfermedad coronaria.
El mayor riesgo apareció en individuos con Lp(a) >50 mg/dL y CAC >0. En presencia de CAC = 0, los niveles elevados de Lp(a) mostraron incremento del riesgo relativo respecto a valores bajos, aunque con riesgo absoluto bajo.
Ante valores crecientes de calcio, la estratificación de CAC evidenció aumento progresivo del riesgo coronario, acentuado en cada categoría por la elevación de Lp(a).
La estratificación por edad y sexo mostró mayor riesgo absoluto en mayores de 55 años y en hombres. La utilidad del CAC es menos clara en individuos más jóvenes debido a una menor propensión a presentar placas calcificadas a edades tempranas.
Implicancias clínicas
La medición de Lp(a) y del calcio coronario aporta información complementaria para la estratificación del riesgo cardiovascular. Mientras Lp(a) refleja una predisposición genética de largo plazo, el CAC integra la carga acumulada de enfermedad. En tal contexto, la determinación de Lp(a) adquiere mayor utilidad en etapas tempranas de la vida para orientar intervenciones preventivas, en tanto el CAC permite una evaluación más precisa del riesgo en edades mayores.
Si bien ambos marcadores actúan como predictores independientes, sin interacción multiplicativa, el riesgo aumenta cuando coexisten niveles elevados de Lp(a) y CAC positivo.
Pese a que los autores resaltan que la consistencia de los resultados expanden la aplicabilidad clínica en los diferentes grupos de edad y sexo, tambien aceptan la necesidad de definir con mayor precisión el momento óptimo para iniciar la evaluación con CAC en individuos con Lp(a) elevada.
Limitaciones del estudio
Los autores señalan que el diseño observacional expone los resultados a posibles sesgos:
a) la notificación de resultados de CAC podría haber condicionado un manejo clínico más intensivo y, en consecuencia, una reducción de eventos, con posible subestimación del riesgo;
b) la inclusión de individuos sin enfermedad cardiovascular conocida y con edad media de 57 años, excluiría casos con niveles muy elevados de Lp(a) y eventos tempranos;
c) la heterogeneidad entre cohortes, especialmente para medir la Lp(a), constituiría otra limitación, pese a que los resultados exhibieron consistencia en análisis distintos;
d) las determinaciones de Lp(a) y CAC no siempre coincidieron temporalmente.
*Journal of the American College of Cardiology
Use of Coronary Artery Calcium Scoring in Individuals With Elevated Lipoprotein(a): A Multicohort Study
Harpreet S Bhatia 1, Yihang Fan 2, Gourisree Dharmavaram 3, Alexander C Razavi 4, Michael Y Tsai 5, Mattheus Ramsis 3, Ehtisham Mahmud 3, Michael Wilkinson 3, Pam Taub 3, Khurram Nasir 6, Michael J Blaha 7, Nathan D Wong 2
16 de marzo de 2026
DOI: 10.1016/j.jacc.2026.02.5067
Filiación de las autoras y autores:
1- Division of Cardiovascular Medicine, University of California-San Diego, La Jolla, California, EE.UU.
2- Mary and Steve Wen Cardiovascular Division and Center for Global Cardiometabolic Health and Nutrition, University of California-Irvine, Irvine, California.
3- Division of Cardiovascular Medicine, University of California-San Diego, La Jolla.
4- Emory Clinical Cardiovascular Research Institute, Emory University School of Medicine, Atlanta, Georgia, EE.UU.
5- Department of Laboratory Medicine and Pathology, University of Minnesota, Minneapolis, Minnesota, EE.UU.
6- DeBakey Heart and Vascular Center, Houston Methodist, Houston, Texas, EE.UU.
7- Johns Hopkins Ciccarone Center for Prevention of Cardiovascular Disease, Johns Hopkins University School of Medicine, Baltimore, Maryland, EE.UU.
