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Los eventos adversos del embarazo inciden en el aumento de los factores de riesgo cardiovascular
Hypertension Delaware, Newark, EE.UU. 25 Mayo, 2026

Noticia biomédica en proceso editorial. aSNC, 25 de mayo, 11hs.

Las mujeres que padecieron eventos adversos del embarazo como estrés, preeclampsia, hipertensión gestacional o parto prematuro, presentan un riesgo aumentado de enfermedad cardiovascular en el transcurso de su vida.

El artículo publicado en la revista Hypertension * analiza la relación entre los patrones de estrés psicosocial percibido durante el embarazo y tiempo posterior al parto con el desarrollo de hipertensión. Evalúa también si los antecedentes de eventos adversos (EA) del embarazo modifican la asociación con el posible impacto sobre la salud cardiovascular materna a largo plazo.

Estrés y salud cardiovascular
Los eventos estresantes de la vida y el estrés percibido están asociados con alteraciones cardiovasculares y una mayor carga de enfermedad cardiovascular en las mujeres a lo largo de la vida. Durante el embarazo, el estrés psicosocial suele intensificarse debido a factores propios de la etapa, como síntomas físicos y molestias características de la gestación, consecuencias laborales, conflictos interpersonales o preocupaciones relacionadas con la salud fetal y neonatal.

El estrés psicosocial tiene implicancias clínicas importantes durante el embarazo, ya que puede asociarse con una peor salud cardiovascular y con un mayor riesgo de EA del embarazo. Además, el aumento del estrés materno no queda limitado al período perinatal: niveles más elevados de estrés percibido durante la gestación pueden anticipar mayores niveles de estrés entre 2 y 7 años después del parto. Sin embargo, aún existe información limitada acerca de la relación entre los patrones de estrés psicosocial durante el embarazo y los años posteriores al parto con la acumulación de factores de riesgo cardiovascular, como la hipertensión arterial.

Los eventos adversos del embarazo constituyen un importante factor de riesgo para el desarrollo de hipertensión y enfermedad cardiovascular después de la gestación. A su vez, antecedentes de complicaciones obstétricas se asocian con mayores niveles de estrés percibido entre 2 y 7 años después del parto, independientemente de factores de riesgo previos o de cambios en el estrés durante el embarazo, sugiriendo que las secuelas vinculadas con complicaciones perinatales podrían contribuir al mantenimiento del estrés a largo plazo. Sin embargo, todavía falta comprender en qué medida el estrés psicosocial durante y después del embarazo contribuye al aumento del riesgo cardiovascular en mujeres con antecedentes de eventos adversos del embarazo.

Consecuencias sociales
Los autores mostraron que las mujeres con antecedentes de EA del embarazo presentan una mayor vulnerabilidad a los efectos perjudiciales del estrés psicosocial sobre la salud cardiovascular a largo plazo. Los resultados aportan información relevante sobre cómo los patrones de estrés sostenido desde el embarazo hasta varios años después del parto podrían influir sobre el riesgo cardiovascular materno, particularmente en una población con mayor susceptibilidad biológica.

Los resultados refuerzan la importancia de incorporar estrategias de seguimiento integral luego de embarazos complicados, con atención no solo al control de la presión arterial, sino también a la salud mental y a los factores sociales que pueden impactar sobre el riesgo cardiovascular futuro. 

Una mejor comprensión de estos mecanismos podría favorecer el desarrollo de intervenciones preventivas dirigidas a reducir la carga de enfermedad cardiovascular en mujeres con antecedentes de eventos adversos del embarazo.

Diseño del estudio
El trabajo utilizó como base un análisis secundario de la cohorte prospectiva multicéntrica de embarazo Nulliparous Pregnancy Outcomes Study – Monitoring Mothers-to-be Heart Health Study (nuMoM2b-HHS), diseñado para investigar la relación entre los EA del embarazo y el riesgo cardiovascular.

La incorporación de las participantes abarcó el primer trimestre del embarazo, con seguimiento hasta el parto y entre los 2 y 7 años posteriores. 
La variable principal de exposición correspondió al estrés percibido materno, evaluado mediante la Perceived Stress Scale (PSS)

Los desenlaces principales comprendieron presión arterial sistólica y diastólica medidas entre los 2 y 7 años posteriores al embarazo. El desenlace secundario incluyó hipertensión incidente, definida como presión arterial ≥130/80 mmHg o inicio de tratamiento antihipertensivo. 

Los EA del embarazo fueron obtenidos a partir de historias clínicas que incluyeron trastornos hipertensivos del embarazo, parto prematuro, recién nacidos pequeños para la edad gestacional y muerte fetal. 
Modelos de regresión multivariable analizaron los efectos independientes del estrés percibido sobre la presión arterial sistólica y diastólica, así como sobre el desarrollo de hipertensión entre 2 y 7 años después del parto.

Resultados observados
El análisis incluyó 3322 mujeres; la identificación de trayectorias longitudinales permitió distinguir tres grupos: estrés persistentemente bajo (n=785), estrés moderado (n=1593) y estrés elevado (n=944).

Los principales hallazgos fueron: 
- las participantes con niveles moderados o altos de estrés presentaron menor edad, mayor índice de masa corporal y menor nivel educativo en comparación con el grupo de bajo estrés. Además, las mujeres con trayectorias de alto estrés mostraron una menor probabilidad de tener un embarazo posterior respecto de aquellas con niveles bajos o moderados de estrés.

- la frecuencia de EA del embarazo mostró valores comparables entre grupos, con excepción del parto prematuro, más frecuente entre mujeres con niveles elevados de estrés. 

- los patrones de estrés no mostraron asociación significativa con la presión arterial entre 2 y 7 años después del embarazo.

- los antecedentes de EA del embarazo sí modificaron la relación entre estrés y presión arterial: niveles moderados de estrés mostraron asociación con valores más elevados de presión arterial diastólica años después del parto. 

Limitaciones del estudio
Entre las limitaciones del estudio, los autores destacan que la evaluación del estrés se basó en una medida subjetiva, sin contemplar componentes relevantes, como la exposición a factores estresantes o las respuestas afectivas, conductuales y fisiológicas. Además, la cohorte incluyó únicamente mujeres nulíparas, lo que limita la extrapolación a mujeres con múltiples embarazos. El análisis conjunto de los resultados adversos del embarazo, impidió explorar el efecto específico de cada complicación obstétrica o de su coexistencia y el diseño observacional restringe la posibilidad de establecer relaciones causales.

* Hypertension
Stress trajectory and hypertension 2–7 years after delivery: A nuMoM2b-HHS study
Nuckols VR, Barone Gibbs B, Brewer BC, Gaffey AE, Greaney JL, Patterson F, Greenland P, Saade GR, Grobman WA, Yee LM, Bairey Merz CN, Chung JH, Theilen LH, Wenner MM
Vol 83, (4); 9 de marzo, 2026
DOI: 10.1161/HYPERTENSIONAHA.125.25991

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