Noticia biomédica en proceso editorial. aSNC , 16 de junio, 2026
La asociación continua del asbesto con el mesotelioma ratifica la necesidad de implementar medidas de prevención, vigilancia y control de la letal enfermedad.
El artículo publicado en la revista JCO Global Oncology * analiza la carga del mesotelioma mediante la evaluación de la incidencia, la mortalidad, los años de vida ajustados por discapacidad y la proporción de casos atribuibles a exposiciones ocupacionales.
Asociación entre mesotelioma y asbesto
El mesotelioma es un cáncer agresivo y poco frecuente que afecta principalmente la pleura, estrechamente vinculado con la exposición al asbesto, material fibroso utilizado durante décadas en la industria, reconocido como carcinógeno.
El pronóstico desfavorable de la enfermedad muestra una supervivencia limitada, debido a que la mayoría de los pacientes es diagnosticada en estadios avanzados. Aunque las regulaciones destinadas a restringir el uso del asbesto comenzaron a implementarse a partir de la década de 1970, la prolongación temporal de la exposición y aparición de los síntomas, ocasiona la persistencia de nuevos casos y muertes.
El asbesto permanece presente en edificios, instalaciones industriales e infraestructuras antiguas, lo que mantiene el riesgo de exposición ambiental y ocupacional.
Carga de la enfermedad
La carga de la enfermedad presenta notables variaciones geográficas debido a que la intensidad de la actividad industrial, la construcción naval, la minería y otras fuentes históricas de exposición han variado considerablemente entre los distintos estados del país. En tal contexto, resulta fundamental analizar la evolución en el tiempo y distribución regional del mesotelioma, principalmente para identificar poblaciones de mayor riesgo y orientar las estrategias de vigilancia, prevención y control.
El análisis reveló que, a nivel nacional [de EE.UU.], entre 1990 y 2023, disminuyeron las tasas de incidencia y mortalidad ajustadas por edad con cifras pronunciadas en los hombres. Pese a ello, la disminución del riesgo ajustado por edad no tuvo correlación en la carga de enfermedad, puesto que el número absoluto de casos y muertes aumentó durante el período analizado, probablemente debido al crecimiento y envejecimiento de la población.
La relación entre mortalidad e incidencia aumentó en la población general, efecto que indica la ausencia de mejoras significativas en la supervivencia poblacional. Así es como la exposición ocupacional al asbesto explicó el 95.7% de las muertes por mesotelioma en 2023.
Aunque la tasa ajustada por edad de la carga de enfermedad disminuyó (medida con los años de vida perdidos por muerte prematura y los vividos con discapacidad), la carga absoluta aumentó entre 1990 y 2023.
A nivel estatal, Maine, Alaska, Washington y Minnesota presentaron las mayores tasas ajustadas de incidencia y mortalidad, con aumento en 20 estados de la incidencia en mujeres y de mortalidad en 18, con mayores incrementos en Dakota del Sur, Arkansas, Mississippi y Virginia Occidental.
Diseño de la investigación
Utilizó información correspondiente al período 1990-2023 de la base de datos Global Burden of Disease (GBD) 2023 para evaluar la carga del mesotelioma. La metodología del GBD concentra registros de cáncer, sistemas de estadísticas vitales y otras fuentes epidemiológicas. El estudio comprendió estimaciones de incidencia, mortalidad y años de vida ajustados por discapacidad, así como tasas estandarizadas por edad de incidencia y mortalidad.
Los datos fueron analizados para ambos sexos en conjunto y de manera estratificada para hombres y mujeres.
Los autores estimaron la proporción de muertes y la tasa de mortalidad atribuibles a la exposición ocupacional al asbesto en personas de 15 años o más.
El cálculo de la relación entre mortalidad e incidencia determinó la medida indirecta de supervivencia poblacional. Modelos estadísticos permitieron analizar las tendencias temporales de los dos factores; así como la mortalidad atribuible al asbesto a partir de datos epidemiológicos, laborales y de exposición ocupacional.
Resultados observados
Entre 1990 y 2023, los casos anuales de mesotelioma aumentaron un 28%, con incrementos del 18% en hombres y del 64% en mujeres; por su parte, la tasa de incidencia estandarizada por edad disminuyó un 33%.
Aunque el número anual de muertes por mesotelioma aumentó de 1981 (1990) a 2591 (2023), la tasa de mortalidad estandarizada por edad disminuyó un 31%. La reducción fue más pronunciada en los hombres (1.15 a 0.68) que en las mujeres (0.23 a 0.21).
La relación mortalidad/incidencia permaneció elevada durante todo el período y aumentó ligeramente de 0.93 a 0.95 en la población general, datos que reflejan la persistencia de elevada letalidad.
El asbesto ocupacional explicó cerca del 96% de las muertes por mesotelioma tanto en 1990 como en 2023, datos que confirman su papel predominante como factor causal de la enfermedad, con una carga asociada que aumentó un 14% entre 1990 y 2023. Aunque los hombres concentraron la mayor carga, el incremento relativo fue mayor en las mujeres. En contraste, la tasa ajustada por edad disminuyó un 40% en la población general.
Las tasas de incidencia más elevadas en 2023 correspondieron a Maine, Alaska y Minnesota. La incidencia disminuyó en los hombres de todos los estados, mientras que en las mujeres fueron observados aumentos en varios estados, particularmente en Dakota del Sur y Arkansas.
Conclusiones
A pesar de la regulación por décadas del asbesto, el mesotelioma aún continúa representando una importante carga para la salud pública de los EE.UU., apese a las décadas de regulación del asbesto. Aunque las tasas ajustadas por edad de incidencia y mortalidad disminuyeron entre 1990 y 2023, el número absoluto de casos, muertes y años de vida perdidos o vividos con discapacidad aumentó debido al crecimiento y envejecimiento de la población. La supervivencia poblacional mostró escasas mejoras durante el período analizado, consecuencia que confirma el mal pronóstico de la neoplasia.
La exposición ocupacional al asbesto permaneció como el principal factor de riesgo y explicó cerca del 96% de las muertes por mesotelioma. Los resultados indican que el mesotelioma dista de haber sido eliminado y continúa asociado con exposiciones históricas y persistentes al asbesto.
Los autores resaltan la necesidad de fortalecer las medidas de prevención y vigilancia, especialmente en los estados con mayor carga de enfermedad y exposición ocupacional al asbesto.
Limitaciones
Entre las principales, los autores destacan la dependencia de datos modelados, la posible presencia de sesgos de notificación y variaciones en la calidad de los registros entre estados. Además, los cambios en los sistemas de codificación diagnóstica, la posible clasificación errónea de algunos casos y la ausencia de información sobre características tumorales y tratamientos podrían haber influido en las estimaciones. Debido a su diseño observacional, el estudio no permite establecer relaciones causales.
* JCO Global Oncology
Geographic, Temporal, and Sex-Specific Trends in Mesothelioma Burden in the United States, 1990-2023
Edwards K, Jani CT, Rowley K, Garcia-Santisteban R, Al Sbihi A, Patel J, Marshall D, Olazagasti C, Lopes G, Rodriguez E.
11 de junio, 2026
doi: 10.1200/GO-26-00056
