Noticia biomédica en proceso editorial, aSNC, 11 de julio, 14:05hs.
David Rojas Márquez, columnista aSNC, bioquímico, Universidad Nacional de Córdoba (UNC), Argentina.
La cardiopatía durante el embarazo incrementa el riesgo de cardiopatías congénitas en la descendencia durante el primer año de vida, consecuencia que resalta la importancia de identificar y controlar los factores de riesgo maternos.
Reynaldo Fonseca, «Niña, caja y huevo», óleo sobre tela, 2008
El artículo publicado en la revista JAMA Network Open * analiza los subtipos de cardiopatías congénitas durante el primer año de los hijos cuyas mamás las padecieron; también investiga la asociación de la enfermedad y el riesgo congénito, así como los factores maternos capaces de modificarlo.
Para los autores, la transmisión genética podría explicar parte del riesgo asociado con las cardiopatías congénitas maternas, mientras que las cardiopatías adquiridas probablemente actuarían mediante alteraciones del ambiente intrauterino capaces de influir tanto en la aparición de cardiopatías congénitas como en la futura salud cardiovascular de la descendencia.
El estudio resalta la necesidad de incorporar el cribado ecocardiográfico precoz en los hijos de mujeres con cardiopatías, poniendo el foco en la obstrucción del tracto de salida del ventrículo derecho, las valvulopatías, los defectos septales, la profundización del asesoramiento genético y el diagnóstico prenatal avanzado.
Cardiopatía congénita
La cardiopatía congénita constituye la malformación congénita más frecuente en el mundo y la principal causa de mortalidad infantil por defectos congénitos.
Los progresos en la supervivencia alcanzados por la atención cardiológica pediátrica permitieron que un número creciente de niños alcance la edad adulta; sin embargo, todavía muchos continúan expuestos a complicaciones crónicas, como insuficiencia cardíaca, arritmias, hipertensión pulmonar y lesiones valvulares residuales, afecciones que el embarazo puede agravar con aumento del riesgo, tanto para la madre como para el feto.
En cuanto a las cardiopatías adquiridas durante el embarazo, la frecuencia aumentó por incremento de la edad materna y la prevalencia de obesidad, diabetes y trastornos hipertensivos.
Tanto las cardiopatías congénitas como las adquiridas constituyen factores de riesgo reconocidos para complicaciones maternas y neonatales, entre ellas el parto pretérmino, la restricción del crecimiento fetal y la internación del recién nacido en unidades de cuidados intensivos.
El contexto descripto por el estudio, ha despertado un creciente interés clínico con el fin de prevenir la posible transmisión de cardiopatías congénitas de la madre a la descendencia.
Cardiopatía materna hereditaria
Tanto las cardiopatías congénitas como las adquiridas aumentan el riesgo de transmisión durante el primer año de vida. La asociación resultó particularmente marcada en los defectos del tracto de salida del ventrículo derecho y en las valvulopatías maternas, mientras que los defectos septales constituyeron el subtipo más frecuente en los hijos, quienes además presentaron una mayor frecuencia de parto pretérmino y prevalencia más elevada de alteraciones cromosómicas y genéticas que los nacidos de madres sin afección.
Diseño del estudio
El estudio prospectivo de cohorte de nacimientos llevado a cabo en el Hospital Popular Provincial de Guangdong -uno de los principales centros de referencia cardiovascular de China-, incluyó embarazadas que recibieron atención prenatal entre agosto y diciembre de 2021.
La cohorte abarcó mujeres con cardiopatías congénitas del adulto (CCA), cardiopatías adquiridas (CA) o sin enfermedad cardíaca. Todas recibieron seguimiento durante el embarazo y el tratamiento correspondiente según las recomendaciones internacionales.
El seguimiento de los hijos continuó hasta el primer año de vida con el propósito de identificar cardiopatías congénitas diagnosticadas tardíamente.
El diagnóstico de cardiopatía congénita en los hijos combinó etapas diversas como tamizaje ecográfico fetal, ecocardiografía fetal, evaluación cardíaca neonatal, confirmación mediante ecocardiografía posnatal, controles posteriores y registros electrónicos hospitalarios cuyos datos fueron corroborados en entrevistas presenciales con las participantes.
Las complicaciones cardíacas maternas abarcaron antecedentes de intervenciones cardíacas, trastornos hipertensivos del embarazo, arritmias, hipertensión pulmonar, insuficiencia cardíaca y hemorragia posparto.
Los desenlaces perinatales incluyeron pérdida gestacional o neonatal, restricción del crecimiento fetal o recién nacidos pequeños para la edad gestacional, parto pretérmino, bajo peso al nacer, anomalías cromosómicas o genéticas y malformaciones no cardíacas.
Resultados observados
El análisis incluyó 14 336 embarazadas, junto con 15 677 hijos. La incidencia global de cardiopatías congénitas alcanzó el 5.5% y resultó más elevada en la descendencia de mujeres con cardiopatías congénitas o adquiridas que en los hijos nacidos de madres sin enfermedad cardíaca.
La frecuencia aumentó por factores maternos como menor nivel educativo, desempleo, multiparidad, antecedentes de muerte fetal, malformaciones congénitas o aborto, embarazos múltiples, fecundación in vitro, diabetes, enfermedad renal, anemia, sobrepeso previo al embarazo, consumo de alcohol durante el período periconcepcional, ausencia de suplementación con ácido fólico, inestabilidad emocional y uso de medicamentos.
Las cardiopatías adquiridas de la adultez resultan más frecuentes que las congénitas, con predominancia de valvulopatías y defectos septales, respectivamente.
En la descendencia, casi todos los diagnósticos de cardiopatía congénita tuvieron lugar durante el período prenatal; cerca del 12% de los casos presentó anomalías cromosómicas, genéticas o malformaciones extracardíacas asociadas; los defectos septales constituyeron el subtipo más frecuente.
Tanto las cardiopatías congénitas del adulto como las adquiridas incrementaron el riesgo en los hijos, con notable asociación para los defectos septales.
Las cardiopatías congénitas maternas fueron vinculadas principalmente con cardiopatías aisladas en la descendencia, mientras que las adquiridas mostraron una mayor relación con las asociadas a otras anomalías. Entre los distintos subtipos maternos, la obstrucción del tracto de salida del ventrículo derecho representó el mayor riesgo entre las cardiopatías congénitas, así como en en adquiridas las valvulopatías.
La asociación entre la enfermedad cardíaca materna y las cardiopatías congénitas en la descendencia resultó más intensa en mujeres primíparas y en las expuestas en el período periconcepcional a sustancias potencialmente peligrosas.
Limitaciones
Los autores aceptan que la realización del estudio en un único centro limita la generalización de los resultados; además, reconocen el tamaño acotado de algunos subgrupos; la eventual influencia de factores de confusión no medidos; el riesgo de resultados falsos positivos asociado a las múltiples comparaciones y la falta de seguimiento a largo plazo de la descendencia.
* JAMA Network Open
Maternal Cardiac Disease and Congenital Heart Disease Risk in Offspring
Qu Y, Liu X, Lin S, Bloom MS, Liu Y, Yuan H, Wang X, Huang B, Dalakoti M, Gao X, Wu Y, Zhou X, Zhuang J, Chen J, Li J
1 de mayo, 2026
doi: 10.1001/jamanetworkopen.2026.10823
