Noticia biomédica actualizada, 30 de agosto, 20:05hs; aSNC.
Las personas que nadan en ríos y lagos quedan expuestas a más del doble de probabilidades de desarrollar problemas en la piel y, por presencia de materia fecal, mayores riesgos de infecciones estomacales. El trabajo aporta pruebas contundentes referidas a la contaminación del agua dulce capaz de ocasionar enfermedades concretas a los bañistas. Los hallazgos validan la creciente preocupación pública europea por la calidad del agua y el auge de la natación en aguas abiertas.
Mario Perrone, La cinta, óleo sobre tela, 2012 (SIIC Art Data Bases)
El ensayo clínico aleatorizado que publica la revista International Journal of Hygiene and Environmental Health * cuantifica el riesgo para la salud derivado de los baño recreativos en aguas interiores y abiertas. La estandarización y el muestreo simultáneo del agua permitió analizar la relación dosis-respuesta.
Aunque el monitoreo basado en organismos indicadores fecales (OIF) es de amplia utilización por los marcos regulatorios, no existe consenso para definir a los más efectivos del agua dulce. La Directiva Europea sobre Aguas de Baño (2006) mantiene los estándares de E. coli y enterococos intestinales, con valores umbral independientes para aguas continentales y costeras. En contraste, la última versión de las Directrices de la Organización Mundial de la Salud sobre la Calidad del Agua Recreativa ( OMS, 2021 ) eliminó a la E. coli para mantener únicamente los enterococos intestinales tanto en aguas marinas como dulces. La divergencia refleja la incertidumbre actual respecto a la capacidad predictiva de las concentraciones de OIF y los riesgos que entraña para la salud en ambientes de agua dulce dominados por la contaminación difusa y no puntual.
La falta de evidencia, desde la óptica de los autores, el único ensayo controlado aleatorio publicado (2005), requiere sumar estudios que combinen mediciones individuales de exposición a OIF con resultados de salud controlados.
Detalles de la investigación
Los científicos analizaron datos de 2.368 voluntarios de un singular ensayo controlado llevado a cabo en cuatro balnearios húngaros de agua dulce. Los participantes fueron distribuídos en dos grupos que se organizaron para nadar durante 10 minutos, con inclusión de al menos tres inmersiones completas de la cabeza, y para permanecer en la orilla, sin entrar al agua.
Los autores decubrieron que los nadadores tenían más del doble de probabilidades de sufrir afecciones cutáneas como erupciones, úlceras o picazón en comparación con aquellos que permanecieron secos. Como prueba de contaminación fecal, observaron además que la elevación de los niveles de E. coli y otros virus presentes en el agua, aumentaba el riesgo de enfermedades gastrointestinales.
Las aguas engañosas
Aunque los cuatro lugares estudiados cumplían con las normas europeas de calidad del agua de baño en el momento del ensayo, los científicos detectaron una relación entre los niveles más altos de contaminación microbiana y las enfermedades.
El estudio halló que por cada aumento de diez veces en la concentración de E. coli, el riesgo de enfermedad gastrointestinal aumentaba en torno a un 73 por ciento, mientras que los niveles más altos de colifagos somáticos se asociaban con un aumento del riesgo del 45 por ciento. Estos organismos, afirma el estudio, parecen indicar con mayor precisión de el riesgo de enfermedades en ríos y lagos que los enterococos intestinales, grupo de bacterias al que actualmente se hace hincapié en algunas directrices internacionales sobre la calidad del agua. La abundancia de colifagos no se correlaciona de forma consistente con la abundancia de virus entéricos humanos, pero sí refleja los riesgos de exposición a a ellos.
También señalaron que las aguas dulces y las costeras pueden requerir controles estándares diferentes por los comportamientos disímiles de los indicadores bacterianos.
Picazón en los nadadores
Al margen de los niveles medidos de indicadores fecales, las molestias cutáneas aumentaron en los nadadores probablemente debido a la presencia de organismos no relacionados con la contaminación por aguas residuales, como contaminantes agrícolas o industriales
El ensayo también ejemplifica la suposición con la dermatitis cercarial o 'prurito del nadador', causada por parásitos que desprenden las aves acuáticas, capaces de penetrar la piel humana y provocar erupción con picazón.
Incidencia en el Reino Unido
Estos hallazgos avivan aún más el debate sobre el estado de los ríos y lagos de Gran Bretaña.
La natación en aguas abiertas ganó fama en el Reino Unido, con alabanzas públicas a los beneficios para la salud física y mental aportada por la recreación en espacios naturales acuáticos. Sin embargo, la preocupación por los vertidos de aguas residuales y la contaminación que afecta las áreas preferidas convoca la atención de las personas informadas.
Los resultados del estudio fueron coherentes en los cuatro sitios húngaros, pese a diferir en calidad y tipo de agua, y con los obtenidos en un ensayo previo de Alemania. Por lo tanto, las consecuencias halladas sugieren que las relaciones identificadas son generalizables y probablemente aplicables a las aguas del Reino Unido.
Las advertencias que destaca el artículo aclara que las tasas de enfermedad fueron relativamente bajas en general además de leves y breves. Un poco más del 2% de los participantes desarrollaron enfermedades gastrointestinales y una proporción similar sufrió afecciones cutáneas, con poco frecuentes infecciones respiratorias, de oído y de ojos.
No obstante, los investigadores remarcan que las concentraciones más elevadas de E. coli e indicadores relacionados, estaban claramente asociadas a riesgos crecientes de enfermedades estomacales, condición demostrativa de la importancia que representa la vigilancia epidemiológica en la protección de la salud pública.
* International Journal of Hygiene and Environmental Health
A Randomised Controlled Trial Assessing Infectious Disease Risks from Bathing in Inland Recreational Waters
Edward K.S. Lam a, Márta Vargha b, Daniel Thomas c, Roland Salmon a, Mihály Kádár a, Maria José Figueras Salvat d, Julii Brainard a, Jamie Bartram e f, Zsofia Barna a, Paul R. Hunter a
22 de agosto, 2026
Filiación de las autoras y autores:
a- Norwich Medical School, University of East Anglia, Norwich, Reino Unido
b- National Center for Public Health and Pharmacy, Budapest, Hungría
c- Communicable Disease Surveillance Centre, Public Health Wales, Cardiff, RU
d- University Rovira I Virgili, Avenida Catalunya s/n, Tarragona, España
e- School of Civil Engineering, University of Leeds, Leeds, RU
f- Department of Environmental Science and Engineering, School of Public Health, University of North Carolina at Chapel Hill, EE.UU.