Siete de cada diez pacientes españoles con factores de riesgo presentan niveles anormales de vitamina D equivalentes a una prevalencia del 71%; los índices fueron registrados por un test rápido de cribado aplicado en consultas de diversas especialidades de todo el país.
La osteomalacia, la escasa exposición a la luz solar, la osteoporosis y la obesidad surgieron como factores independientes asociados con valores bajos de la vitamina; el hallazgo respalda la conveniencia de un cribado dirigido a grupos vulnerables.
El artículo que publica la Revista de Osteoporosis y Metabolismo Mineral * presenta los resultados del proyecto PREVIFAC que, a partir de la práctica clínica real persiguió como objetivo principal, determinar la prevalencia del déficit de vitamina D en pacientes con factores de riesgo o condiciones asociadas a la hipovitaminosis.
Como metas secundarias, la investigación buscó caracterizar el perfil sociodemográfico y clínico de los afectados, identificar los factores de riesgo predominantes y analizar su relación con la deficiencia vitamínica.
Una carencia extendida
La vitamina D, de naturaleza liposoluble, resulta esencial para la homeostasis del calcio y la mineralización ósea; el aporte dietético y, en especial, la síntesis cutánea inducida por la luz solar, constituyen las principales fuentes de colecalciferol. La concentración plasmática de 25-hidroxivitamina D, o 25(OH)D, representa el método estándar para valorar el estado corporal de la vitamina, aunque persisten discrepancias sobre los umbrales de normalidad (más de 20 o entre 30 y 50 ng/ml) y sobre los criterios de hipovitaminosis, insuficiencia y deficiencia.
La prevalencia del déficit aumentó en las últimas décadas en distintos grupos de edad, con un impacto creciente en la carga mundial de enfermedad. Alrededor del 40% de la población europea presenta hipovitaminosis D y un 13%, déficit grave; en España, la insuficiencia o deficiencia afecta a 4 de cada 10 menores de 65 años y a 8 de cada 10 mayores de esa edad.
Además de su papel en el metabolismo cálcico y la salud musculoesquelética, la vitamina D interviene en la regulación del crecimiento celular, el sistema cardiovascular y la inmunomodulación, y su receptor nuclear aparece en casi todas las células del organismo. La carencia estimula la secreción de hormona paratiroidea, acelera el remodelado óseo y deteriora la densidad y la calidad del hueso, con mayor riesgo de osteoporosis, fragilidad y fracturas. Un metaanálisis con más de 103 millones de personas estimó la prevalencia mundial de osteoporosis del 18,3%, con manifiesta diferencia en mujeres (23,1%) y varones (11,7%).
Entre los factores de riesgo figuran la baja exposición solar, la edad avanzada, la piel oscura, el índice de masa corporal (IMC) elevado, la reducción del aporte o de la absorción intestinal, la menor síntesis endógena por cirrosis, insuficiencia renal o hipoparatiroidismo, y ciertos fármacos que aceleran la degradación hepática de la vitamina. Pese a la amplia evidencia sobre tales factores, los datos acerca del déficit en personas que los presentan siguen siendo limitados.
Diseño y resultados
PREVIFAC adoptó un diseño observacional, transversal y multicéntrico, con 136 centros distribuidos en todas las comunidades autónomas y médicos de atención primaria, endocrinología, medicina interna, reumatología y geriatría, entre otras especialidades. Cada investigador incluyó al primer paciente elegible atendido durante 3 días consecutivos; los participantes debían ser mayores de 18 años, presentar al menos un factor de riesgo y no estar institucionalizados.
Entre mayo de 2023 y diciembre de 2024, los profesionales aplicaron en la consulta el Vitamin D Test® (PRIMA Home Test), un inmunoensayo rápido con una gota de sangre capilar que clasifica los niveles en excesivos, suficientes (30 a 100 ng/ml), insuficientes (10 a 30 ng/ml) o deficientes (menos de 10 ng/ml).
Participaron 261 investigadores y 771 pacientes, con predominio de mujeres (76,3%), una edad media de 62 años y un IMC promedio de 27,7 kg/m². El 70,8% presentó valores insuficientes o deficientes, y apenas el 28,5%, suficientes. Los factores más frecuentes fueron la escasa exposición solar (66,5%), la edad mayor de 65 años, el uso de cremas con filtro, la osteoporosis (42%) y la obesidad (34%).
En el análisis multivariado, la osteomalacia cuadruplicó la probabilidad de déficit, mientras que la escasa exposición solar, la osteoporosis y la obesidad la elevaron entre 1,6 y 2,5 veces.
Sol, hueso y peso
Según la autora, la baja exposición solar destaca como uno de los factores predominantes, dado que la radiación ultravioleta B aporta más del 80% de la vitamina D en la mayoría de las personas.
El color de la piel, la localización geográfica, la estación del año, la latitud y la altitud modulan la síntesis cutánea, y la vitamina podría participar en el posible efecto preventivo del sol frente a tumores como los de próstata, mama y colon. Para la población caucásica, las recomendaciones indican unos 15 minutos diarios de sol en cara y brazos entre marzo y octubre, con protección moderada.
La fuerte asociación con la osteomalacia coincide con la sólida evidencia que vincula la 25(OH)D con la mineralización ósea. El confinamiento por la edad, los hábitos culturales, el clima y la hiperpigmentación cutánea limitan la síntesis; la enfermedad celíaca, las hepatopatías graves y la insuficiencia renal también figuran entre las causas de osteomalacia, cuadro en el cual resulta necesario medir la vitamina y encarar un tratamiento.
La osteoporosis, presente en el 42% de los pacientes, sufre un marcado infradiagnóstico e infratratamiento, pese a la eficacia de los bisfosfonatos solos o combinados con vitamina D. En España, el proyecto OsteoSER detectó osteoporosis en el 10,7% de los mayores de 50 años y en casi una cuarta parte de las mujeres mayores de 65, lo que subraya la importancia del ejercicio, la dieta mediterránea con calcio y vitamina D, y la abstención de tabaco y alcohol en exceso.
En la obesidad, el secuestro de la vitamina en el tejido adiposo, la dilución volumétrica, las alteraciones de la hidroxilación y la menor exposición solar explican la asociación, que además incrementa el riesgo de diabetes tipo 2 y resistencia a la insulina; la pérdida de peso, sin embargo, apenas mejora los niveles. Finalmente, el estudio considera útil extender el cribado de 25(OH)D a pacientes con signos de deficiencia o factores de riesgo, aunque la determinación universal carece de costo-efectividad.
Cribado específico necesario
El proyecto PREVIFAC confirma una alta prevalencia del déficit de vitamina D, del 71%, en pacientes españoles con factores de riesgo evaluados mediante un test rápido que identifica la osteomalacia, la escasa exposición solar, la osteoporosis y la obesidad como determinantes independientes de niveles insuficientes o deficientes.
En España, los resultados superan la hipovitaminosis cercana al 40% descrita para la población europea general y se aproximan a la registrada en los mayores de 65 años.
La relevancia de los hallazgos deriva del papel de la vitamina D en la homeostasis del calcio, la mineralización ósea, el crecimiento celular, la función cardiovascular y la inmunidad. Dado que la carencia estimula la hormona paratiroidea y favorece la pérdida de densidad ósea, la osteoporosis y las fracturas, su detección en grupos vulnerables adquiere un valor preventivo considerable, especialmente en mujeres, más afectadas por la osteoporosis.
Los factores de riesgo identificados coinciden en gran parte con los descritos por la literatura, como la baja exposición solar, el IMC elevado y las enfermedades que alteran la absorción o la síntesis de la vitamina. La autora plantea, por consiguiente, la importancia del cribado dirigido a pacientes con factores de riesgo o síntomas compatibles, sin extenderlo a toda la población, junto con medidas de prevención basadas en la exposición solar moderada, la alimentación adecuada y la actividad física.
Entre las limitaciones, la autora reconoce el diseño transversal, la selección no aleatorizada de los pacientes y el uso de un test semicuantitativo no equivalente al método estándar, sin información de su sensibilidad ni especificidad, con un punto de corte fijo que puede clasificar erróneamente valores cercanos al umbral. El estudio tampoco registró los lugares de residencia, ni ajustó los datos por edad y sexo.
* Revista de Osteoporosis y Metabolismo Mineral
Prevalencia del déficit de vitamina D en pacientes con factores de riesgo: estudio observacional, multicéntrico y transversal (proyecto PREVIFAC)
Carmen Valdés y Llorca
25 de septiembre, 2026; Vol 18 (3)
