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México: definen los factores claves que inciden en el persistente aumento del sobrepeso y la obesidad de niños y adolescentes
Revista Mexicana de Medicina Familiar Jojutla, Morelos, México 15 Octubre, 2026

El sobrepeso y la obesidad alcanzan una prevalencia elevada en niños y adolescentes que recibe el primer nivel de atención médica, y muestran asociación significativa con el mayor tiempo frente a pantallas, la inactividad física y la obesidad paterna. Los autores recomiendan intervenciones centradas en la familia para promover la actividad física, reducir la exposición a dispositivos y fortalecer la educación nutricional.

Una epidemia creciente
El sobrepeso y la obesidad infantil constituyen un problema de salud pública de importancia creciente en todo el mundo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó que, en 2022, más de 390 millones de personas de 5 a 19 años tenían sobrepeso y 160 millones presentaban obesidad. 

Los datos mexicanos resultan igualmente preocupantes. La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) de 2023 registró sobrepeso en el 17.2% de los adolescentes y obesidad en el 23.9%. Los porcentajes en los niños alcanzaron el 19% y el 18.1%, respectivamente. 
Desde un punto de vista clínico, el sobrepeso pediátrico corresponde a un índice de masa corporal (IMC) entre los percentiles 85 y 95, ajustado por edad y sexo. La obesidad corresponde a un valor superior al percentil 95, con origen multifactorial: suele comenzar en la infancia con dependencia de factores genéticos, ambientales, del consumo calórico excesivo y el sedentarismo. Los antecedentes familiares elevan el riesgo, en especial cuando ambos progenitores presentan obesidad.

La alimentación infantil también cambió en los últimos años, por efecto de los productos ultraprocesados y ricos en azúcares desplazaron a frutas y verduras. El uso excesivo de teléfonos móviles, televisión, videojuegos, tabletas y computadoras favorece estilos de vida sedentarios. 
Una encuesta nacional mexicana detectó mayor probabilidad de exceso de peso con más de 28 horas semanales de pantalla; por su parte, una investigación española con 4528 niños de 2 a 14 años observó más exceso de peso en quienes usaban dispositivos de 120 a 179 minutos diarios en comparación con los que no superaban los 59 minutos. 

La actividad física moderada predomina en casi la mitad de la población adolescente, según un trabajo con 876 participantes. La depresión aparece como otro factor vinculado: un análisis realizado en Guerrero, México, asoció el sobrepeso y la obesidad con un riesgo 4.5 veces mayor de padecerla.

Objetivos del ensayo
El artículo que publica la Revista Mexicana de Medicina Familiar (RMMF) * procura identificar los factores asociados con el sobrepeso y la obesidad en niños y adolescentes atendidos en una unidad asistencial de primer nivel.
El análisis abarcó variables sociodemográficas, conductuales, psicológicas y familiares, como el tiempo de pantalla, la actividad física, los síntomas depresivos y el IMC de ambos progenitores.

Diseño y hallazgos
El trabajo, transversal y analítico, incluyó a 100 derechohabientes del IMSS de 8 a 17 años que acudieron con ambos padres a la consulta de medicina familiar del Hospital General de Zona con Medicina Familiar No. 5 de Zacatepec, entre octubre de 2022 y septiembre de 2023. 
El reclutamiento siguió un muestreo no probabilístico por conveniencia. Los investigadores midieron peso y talla de cada menor y de sus progenitores, y clasificaron el IMC según los puntos de corte de la OMS.

Los padres informaron las horas diarias de exposición a pantallas. La versión corta del Cuestionario Internacional de Actividad Física (IPAQ, siglas en inglés) permitió estimar el gasto energético, y el inventario de Beck para adolescentes (BDI-II) evaluó los síntomas depresivos. El análisis empleó la prueba exacta de Fisher y la de Kruskal-Wallis.
El 55% de los participantes presentaba sobrepeso; el 33%, obesidad, y apenas el 12%, un IMC normal. La mitad permanecía más de 5 horas diarias frente a dispositivos, y dos tercios resultaron inactivos. Las madres mostraron sobrepeso en el 68% de los casos y obesidad en el 16%. Los padres registraron un 47% para cada condición.

Los varones predominaron en el grupo con obesidad (69.7%), cuya mediana de edad resultó dos años menor (13 frente a 15 años). La frecuencia de exceso de peso aumentó con el tiempo de pantalla. La inactividad alcanzó al 90.9% de los participantes obesos, frente al 16.7% de quienes tenían peso normal. La obesidad paterna mostró asociación significativa, mientras que el IMC materno y los síntomas depresivos no la mostraron.

Diversas opiniones
Los hallazgos confirman el carácter multifactorial del exceso de peso infantil, ligado a variables sociodemográficas, conductuales y familiares. La mayor frecuencia de obesidad en varones coincide con datos previos de la población adolescente que la atribuyen a diferencias hormonales, patrones alimentarios, menor percepción de riesgo y estilos de vida más sedentarios fuera de la escuela. Otra investigación, en cambio, halló más exceso de peso en mujeres, vinculado con el tiempo sedentario ante pantallas. 
La menor edad del grupo con obesidad contradice revisiones que describen un riesgo creciente en la adolescencia, etapa con menos actividad física y mayor autonomía alimentaria. Un trabajo realizado en Monterrey ofrece una posible explicación. Durante el confinamiento por COVID-19, el IMC aumentó más en niños de 6 a 12 años que en adolescentes, y la recolección de datos coincidió con la etapa final de ese periodo.

Ningún participante obeso usaba pantallas solo 1 a 2 horas diarias, y el 60.6% superaba las 5 horas. El dato concuerda con investigaciones que asocian más de 4 horas diarias con obesidad, independientemente de otras conductas. La ausencia de obesidad entre quienes realizaban actividad vigorosa refuerza el papel protector del ejercicio.
Los autores atribuyen la inactividad a la inmersión digital, el menor tiempo al aire libre, la inseguridad en espacios públicos, la presión académica y el transporte motorizado.

El 60.6% de los menores obesos tenía padres con obesidad. El dato sugiere un componente genético, aunque las revisiones sistemáticas también señalan ambientes y conductas compartidas.
La baja prevalencia de síntomas depresivos en la muestra explicaría la falta de asociación con el estado nutricional.

Prevención con enfoque familiar
Casi nueve de cada diez participantes presentaban sobrepeso u obesidad. El exceso constituye un problema de salud pública que afecta a cientos de millones de menores en el mundo y a más del 40% de la población joven mexicana. La muestra analizada confirmó su asociación con el mayor tiempo frente a pantallas, la inactividad física y la obesidad paterna. Los síntomas depresivos, vinculados con la obesidad en investigaciones previas, no mostraron relación con el estado nutricional.

El estudio aclara que su diseño transversal obliga a interpretar los hallazgos como asociaciones y no como relaciones causales. Aun así, los autores proponen fortalecer las estrategias preventivas y de promoción de la salud en el primer nivel de atención, con énfasis en la participación familiar. Las acciones sugeridas incluyen la promoción de la actividad física, la reducción del tiempo frente a pantallas y la educación nutricional en particulardestacada por los autores ante el reemplazo de frutas y verduras por productos ultraprocesados y ricos en azúcares.

La principal fortaleza del trabajo reside en su abordaje multidimensional, que integra variables sociodemográficas, conductuales, psicológicas y familiares. Los investigadores recomiendan ampliar en próximos trabajos el tamaño muestral y emplear diseños longitudinales capaces de confirmar las asociaciones.

Respecto a las limitaciones, los autores reconocen quedó con ocho participantes por debajo de los 108 estimados, porque pocos menores acudieron con ambos padres al final del confinamiento por COVID-19;
la escasa representación de menores con IMC normal impidió ajustar por variables confusoras mediante modelos multivariados;
el tiempo de pantalla, informado por los padres, implica riesgo de sesgo de información y de memoria;
existe también posible sesgo de selección y confusión residual por dieta, nivel socioeconómico, entorno escolar y calidad del sueño.


* Revista Mexicana de Medicina Familiar (RMMF)
Factores asociados con sobrepeso y obesidad en niños y adolescentes: estudio transversal
María L. Torres-Sánchez1, Miguel Trujillo-Martínez1, Denisse M. Zarate-García2  y Miguel A. Olvera-Cortés1 
Septiembre 2026; Vol 13 (3) 

Filiación de autoras y autores:
1- Hospital General de Zona con Medicina Familiar No. 7, Servicio de Medicina Familiar, Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Servicio de Medicina Familiar, IMSS, Jojutla, Morelos, México.
2- Unidad de Medicina Familiar No. 4, Servicio de Medicina Familiar, IMSS, Jojutla.

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