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La luz verde ambiental reduce los dolores articulares crónicos en pacientes con osteoartritis
Canadian Journal of Pain Halifax, Canadá 20 Octubre, 2026

La exposición diaria a luz verde ambiental tenue redujo el dolor de rodilla en pacientes con artrosis, sin efectos adversos y con percepción de mejoría de la salud general. Si bien los circuitos neurales implicados aún requieren investigación, los autores consideran que la fototerapia con luz verde podría constituir un complemento seguro, eficaz y económico en el tratamiento prolongado del dolor articular crónico.

Carga y alternativas
Cerca de 600 millones de personas viven con artrosis en el mundo; la cifra duplicaría su magnitud hacia 2050, con alrededor del 60% mujeres, afectadas por mayor riesgo centrado en diferencias anatómicas, biomecánicas y hormonales.
La prevalencia manifiesta de dolor articular moderado o intenso promueve el tratamiento farmacológico prolongado con antiinflamatorios no esteroides, corticoides intraarticulares, inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina u opioides. La exposición de los enfermos a úlceras gastrointestinales, daño renal o náuseas, por otra parte, logra alivio insuficiente y temor a los efectos adversos que comprometen la adherencia. Además, el ejercicio, las terapias cognitivas y la dieta enfrentan barreras de costo y de acceso que frenan su adopción.
La luz verde de baja intensidad, emitida por diodos ambientales o lentes filtrantes, disminuyó el dolor y la fotofobia en la migraña, la ansiedad prequirúrgica y el consumo de opioides en la fibromialgia, con leve mejoría de la calidad de vida. Una investigación en roedores con artrosis demostró menor conducta dolorosa ante la exposición a luz verde, mediada por lípidos analgésicos endógenos y por un mecanismo central, probablemente visual, sin acción directa sobre las fibras aferentes de la rodilla.

El artículo que publica la revista Canadian Journal of Pain * describe un ensayo clínico cruzado unidireccional destinado a determinar si la observación diaria de luz verde ambiental tenue alivia el dolor en pacientes con artrosis de rodilla moderada a grave.
El criterio principal de valoración consistió en el cambio del índice de discapacidad artrítica WOMAC, mientras que los objetivos secundarios abarcaron la intensidad del dolor, su interferencia en la vida cotidiana y la impresión global de cambio referida por los participantes. Los investigadores pretendían, asimismo, aportar evidencia sobre una alternativa no farmacológica asequible y accesible, capaz de complementar los analgésicos convencionales con el fin de reducir los inconvenientes que ocasionan sus empleos prolongados.

Diseño y hallazgos
La investigación tuvo lugar en Halifax, Nueva Escocia, Canadá, entre febrero de 2023 y febrero de 2024, con adultos reclutados mediante anuncios en hospitales, clínicas de fisioterapia, centros recreativos y bibliotecas públicas, todos con artrosis según los criterios del American College of Rheumatology.
Los participantes debían presentar un puntaje promedio de dolor superior a 4 en una escala numérica de 11 puntos durante cuatro semanas; a continuación recibieron tiras de diodos blancos durante 10 semanas, con 1 a 2 horas diarias de uso. Al cabo de dos semanas, cada paciente utilizó diodos verdes de 525 nm durante otras 10 semanas, en una habitación sin otras fuentes lumínicas, a 1 o 2 metros y sin conocer cuál luz era activa. Ambas fuentes, cubiertas en un 90% con cinta aislante, emitían cerca de 7 lux; entre los 40 pacientes incorporados, 19 completaron las dos fases, con predominio femenino (68%), mayoría blanca (90%) y edad promedio de 61 años.
El puntaje WOMAC total descendió de 44,1 a 32,5 con la luz verde, en tanto que la luz blanca no generó cambios significativos, y ambas redujeron la subescala de dolor sin modificar la rigidez ni la función articular. El Brief Pain Inventory mostró disminuciones significativas del puntaje total, la gravedad y la interferencia del dolor únicamente con la luz verde, que también superó a la blanca en la escala numérica de intensidad, aunque sin efecto temporal significativo.
Los voluntarios emplearon los diodos alrededor de 70 minutos diarios, ninguno informó efectos adversos y el 84% percibió mejor salud general con la luz verde, frente al 52% con la blanca, sin diferencias globales en la impresión de cambio.

Alivio y mecanismos
Los datos muestran por primera vez que la luz verde atenúa el dolor de la artrosis, aunque la reducción del WOMAC no alcanzó la diferencia mínima clínicamente importante, motivo por el cual los autores le asignan un papel complementario. Los autores aclaran que el efecto placebo no corresponde descartarlo, puesto que la consigna de permanecer sin pantallas ni otras luces quizás indujo un estado sereno y meditativo, capaz de explicar la mejoría del dolor observada también durante la fase con luz blanca.
Las mediciones secundarias, sin embargo, confirmaron la ventaja de la luz verde sobre la gravedad y la interferencia del dolor, y la reducción del 33% en la escala numérica resultó próxima a las descriptas en migraña (60%) y fibromialgia (40%). La totalidad de los ensayos clínicos previos, no obstante, registraron con ambas luces mejorías en la salud general; la acción analgésica dependería de vías centrales vinculadas con la visión, sin un efecto periférico directo sobre los nociceptores articulares.
Los experimentos en animales indican que las lentes de contacto opacas impiden la analgesia, que la interrupción de las proyecciones retinianas hacia el núcleo geniculado ventrolateral la bloquea y que la lidocaína en el bulbo rostroventral la inhibe. La luz verde estimularía, asimismo, la liberación de opioides y endocannabinoides endógenos que atenúan la señal dolorosa en el asta dorsal medular. El estudio supone una posible restauración de los controles inhibitorios descendentes alterados en la artrosis.

Complemento terapéutico prometedor
La observación cotidiana de luz verde tenue, durante aproximadamente una hora, ofrece a las personas con artrosis de rodilla un recurso sencillo para disminuir el dolor articular, sin efectos adversos y con una percepción favorable de la salud general.
La ausencia de reacciones indeseables durante veinte semanas de uso doméstico, junto con la buena tolerancia de los diodos, refuerza la seguridad de una modalidad que no exige supervisión profesional ni equipamiento sofisticado. Los resultados extienden a la artrosis los beneficios descriptos para la migraña y la fibromialgia y, a su vez, respaldan la hipótesis de un mecanismo central, mediado por el sistema visual, capaz de activar circuitos endógenos de modulación del dolor.
La intervención de bajo costo, fácil de implementar en el hogar y compatible con actividades habituales, podría superar las barreras económicas y de acceso que limitan la adopción por parte de pacientes y profesionales de otras estrategias no farmacológicas.
El impacto sobre la rigidez y la función articular resultó nulo, y la magnitud de la mejoría en el índice de discapacidad no alcanzó el umbral clínicamente relevante, razones que orientan su uso hacia la combinación con analgésicos convencionales. Los efectos gastrointestinales y renales de los antiinflamatorios, corticoides y opioides, junto con el alivio insuficiente que refieren muchos pacientes, otorgan especial interés a una opción complementaria segura y aplicable durante períodos prolongados. Con la intención de diseñar ensayos aleatorizados y controlados más rigurosos, los autores consideran necesario definir con precisión la intensidad, duración y frecuencia de la exposición, así como también la persistencia de la analgesia al suspender la fototerapia.
El artículo recomienda que las próximas investigaciones incluyan poblaciones más amplias y diversas, exploren eventuales diferencias por sexo o género y esclarezcan los circuitos neurales que conectan la retina con los centros encargados del control descendente del dolor.

Los autores reconocen las limitaciones del estudio; entre ellas mencionan:
el número reducido de pacientes que completaron ambas fases;
la homogeneidad de la muestra, integrada sobre todo por mujeres blancas de edad avanzada;
la imposibilidad de un enmascaramiento efectivo entre colores, con riesgo de efecto placebo.
Otras restricciones abarcan los parámetros lumínicos aún no optimizados; la duración desconocida de la analgesia posterior a la exposición; el diseño cruzado unidireccional sin aleatorización, incapaz de descartar efectos de arrastre o regresión a la media.

* Canadian Journal of Pain 
Ambient green light reduces knee pain in osteoarthritis patients
Melissa S. O’Briena, Sharon Ameya, Chris DeBowa, Karim Mukhidaa, and Jason J. McDougall a,b
Vol. 10 (1), 2026

Filiación de las autoras y autores:
a- Department of Anesthesia, Pain Management & Perioperative Medicine, Dalhousie University, Halifax, Nova Scotia, Canadá;
b- Department of Pharmacology, Dalhousie University, Halifax.

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